Casi un 75% de las mujeres adultas han tenido al menos una infección genital producida por levaduras en su vida. Es interesante saber que las infecciones vaginales producidas por Candida ocurren de forma más frecuente y grave en las personas que tienen el sistema inmune debilitado y todos sabemos que hay ciertas situaciones que tienden a debilitar nuestro sistema inmunológico, así que ¡ya tenemos la primera pista!

La candidiasis es una infección fúngica producida por levaduras de la especie Candida que da como síntomas enrojecimiento, picazón y malestar, pudiéndose observar a veces placas blanquecinas en la mucosa, y un aumento del flujo vaginal, que puede ser líquido o espeso y blanquecino.

La candida está siempre presente en la boca, tubo digestivo y vagina en pequeñas cantidades sin causar síntomas, ya que es mantenida bajo control por las bacterias y el sistema inmune. Ciertas condiciones alteran este equilibrio natural, permitiendo a la Candida crecer en exceso. Los hongos se alimentan de sustancias orgánicas muertas y su función es limpiar. En este caso la función de las Cándidas es la de limpiar las células muertas de la zona.

Esta patología pertenece a la cuarta etapa de la biología, la referente a las relaciones humanas, como todos los conflictos de esta etapa están regidos por el cortex cerebral y que se caracteriza por la presencia de la polaridad masculina y femenina. Esto explica porqué es una enfermedad mucho más frecuente en las mujeres, aunque los hombres también la puedan padecer (con síntomas diferentes).

La polaridad femenina y masculina tiene que ver con como se viven los conflictos y esto va mucho más allá de ser hombre y ser mujer, intervienen las hormonas, la lateralidad (ser diestro o zurdo), el proyecto sentido (si nuestros padres querían a un niño o a una niña) y luego, las experiencias que hemos ido viviendo durante nuestra vida…

Las historias de esta patología tienen que ver con la frustración, y por la zona donde aparece el síntoma, está asociada a la noción de frustración sexual:

  • Demasiado contacto sexual. Una infección vaginal, es para algunas mujeres una manera socialmente aceptada de decir “no” a la relación sexual, especialmente para mujeres que creen inconscientemente que las relaciones sexuales son uno de sus deberes, independientemente de si obtienen placer o no.
  • Contacto más o menos necesario con el hombre que quiero. La infección está vinculada al compromiso frente a mí misma o a mi pareja en relación a mi sexualidad, a situaciones y emociones no expresadas… y puede tener relación con volverme a plantear mi actividad sexual y mi sexualidad, mi apertura a compartir con mi pareja los aspectos más íntimos de mí, con abrirme más al amor, al compartir y ser capaz de entregarme.
  • En duelo de una relación. Después de una separación, un divorcio o de la pérdida de la pareja puede aparecer una infección vaginal para expresar una frustración sexual, una necesidad que en este momento puede ser difícil de reconocer por ser políticamente incorrecta. Sería el echar de menos este aspecto dela relación y se vincula también con la noción de muerte que tiene que ver con los hongos.
  • Relación sexual que no es como se desea. Puede ser el acceder a prácticas sexuales no deseadas, falta de intimidad en la pareja, no poder disfrutar de la relación sexual, no obtener satisfacción o placer en esta relación, o incluso la sospecha de una infidelidad por parte de la pareja o el sentimiento de culpa por aventuras fuera de la pareja que tiene la propia mujer.

Es importante remarcar que este concepto de frustración sexual no es específicamente en el plano físico de las relaciones sexuales. Se pueden tener relaciones sexuales habitualmente y sentirse frustrada porque el contacto íntimo que la mujer quiere sentir realmente por ejemplo, es con el corazón de su pareja…

En biodescodificación, los hongos actúan en la fase de reparación del conflicto, actúan para hacer desaparecer la ulceración que se produce en la fase activa del conflicto, pero hay que tener en cuenta que en sí, esta fase de reparación puede producir de nuevo una frustración (conflicto autoprogramante), ya que la mujer no tiene ganas de tener relaciones, reactivando así el proceso.

Una vez ha aparecido el síntoma, puede ser muy útil ayudar al cuerpo también a través de la alimentación y de algunas medidas de higiene íntima que favorezcan la eliminación de estos hongos. Os dejo un enlace de Erika Irusta que en su página El Camino Rubí, hace algunas recomendaciones interesantes para lidiar con ellas: Breves consejos de salud vaginal: Candidiasis