El virus del papiloma humano (VPH) en realidad son más de 100 virus que con pequeñas variaciones provienen de la familia papilomaviridae, afectan a la piel y a las mucosas y representan una de las infecciones de transmisión sexual más comunes. En un estudio reciente se asegura que en Cataluña, más del 80% de la población va a infectarse del VPH a lo largo de su vida.

La mayoría de los VPH no causan ningún síntoma en la mayor parte de la gente, por lo que la mayoría de personas infectadas desconocen que lo están. El VPH se trasmite siempre por contacto piel con piel, y  en el caso de los virus que afectan a la zona urogenital, a través de relaciones sexuales. Dependiendo del tipo de virus puede provocar diferentes síntomas como verrugas en la piel en diferentes partes del cuerpo, verrugas genitales y algunos de estos virus se asocian con un alto riesgo de cáncer de cuello de útero, vagina o ano en mujeres y de pene y ano en hombres.

Y otro dato interesante es que más del 90% de los casos se curan de forma espontánea y esto siempre nos abre la puerta a mirar el tema desde otro punto de vista, a ver qué podemos hacer nosotros para favorecer y acelerar esta “curación espontánea” y a no caer en el conflicto de diagnóstico que supone que tener el VPH ya se asocia directamente al cáncer, provocando así otro bioshock que complica un poquito más las cosas…

Los microbios y los virus son muy importantes para la vida, en biodescodificación decimos que las enfermedades vienen de los conflictos, y que los microbios no causan la enfermedad, sino que permiten su reparación. Así, ellos no trabajan en contra de nosotros sino a nuestro favor, como ayudantes leales a través de millones de años de evolución… hoy en día ya se ha demostrado la importancia que han tenido los virus en la evolución de las especies, sobre todo en la de los mamíferos.

Todos los microbios trabajan en la fase de curación o reparación, y después de la curación estos agentes se convierten en gérmenes sin riesgo. Además, cada microbio es especialista en unos órganos, está regido por una zona del cerebro, afecta a una capa embionaria en particular, y cada uno tiene una forma específica de trabajar:

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  • Las bacterias trabajan como basureros en los órganos regidos por el cerebelo y como reconstructores en los órganos regidos por la sustancia blanca, ambos pertenecientes al mesodermo.
  • Los virus son reconstructores y restituidores puros de los órganos regidos por la corteza cerebral y actúan sobre el ectodermo. Su papel es transformar la información que está dentro de la célula.
  • Los hongos trabajan solo en los órganos regidos por el Tronco cerebral, órganos del endodermo. Se alimentan de células muertas, así que tienen como función limpiar el exceso de células del organismo que ya no nos sirven.

En el caso del VPH estamos hablando de un virus, así que su función es aportar a las células una nueva información y eso es importante para nuestra supervivencia y para nuestra evolución.  La descodificación va a depender del tipo de virus, de los síntomas que produzca y como siempre tiene que ver con la historia de la persona y con lo que ha pasado justo antes del contagio.

La biodescodificación general del Papiloma virus es “contacto sexual vivido como sucio” y estamos en la fase curativa de la enfermedad, es decir que el conflicto ya se ha resuelto, la nueva información que traía el virus, ya ha llegado a donde tenía que llegar  y el cuerpo se está recuperando mientras integra los cambios.

  • Cuando el VPH afecta a la zona de la vagina, el pene y el ano, que son zonas de contacto muy importantes de origen ectodérmico, estamos en la noción de separación: “no estoy en contacto con mi pareja”.
  • Si afecta al cuello del útero: “conflicto de frustración sexual, vivida como sucia”, con una noción de “pérdida de territorio”.
  • Si aparecen verrugas, que serían un tipo de hongos, están expresando un “conflicto de separación puntual”, un “conflicto de mancha”, sentirse sucio, manchado en su honor, existe también la “noción de desecho”, en el sentido de deshacerse de algo que ya no me sirve , o la “necesidad de protegerse de un contacto agresivo”.
  • Y cualquier síntoma que afecte a la piel tiene que ver también con la “noción de contacto y separación”, hay que mirar en que zona del cuerpo aparece para descodificar exactamente cual es el mensaje que el cuelo trata de expresar.

En biodescodificación tratamos de modificar nuestro resentir, que es nuestra emoción profunda y parece que los virus están aquí para ayudarnos a cambiar esta información.

Cuando los niños tienen el sarampión, a los 6 años, a veces a estos niños les cuesta aprender a leer, por lo que los padres se preocupan porque piensan que al estar enfermos no podrán estudiar tanto, y al volver al colegio les va a ser más difícil. De hecho suele ocurrir que cuando vuelven al colegio, han crecido, han cambiado físicamente y de repente, el aprendizaje de la lectura ya no es ningún problema. Como si otra información hubiera entrado en ellos y eso les permite dar un paso más a nivel intelectual.