La biodiana es el camino hacia el resentir, es decir la emoción más profunda que sentimos respecto a un acontecimiento.

Vamos a imaginarnos que somos como una cebolla con muchas capas y en el centro vamos a poner el resentir, esta emoción profunda e íntima que nos produce un acontecimiento. Llegar a contactar con este resentir va a ser nuestro objetivo, pero no siempre es un camino fácil porque estamos mucho más acostumbrados a funcionar con las capas exteriores. 

biodianaDe fuera hacia dentro las capas que vamos a tener que atravesar son:

  • Actos: es la descripción objetiva de los hechos, son fáciles de ver y de entender porque los captamos con los 5 sentidos. Nuestra relación con el mundo exterior pasa por los actos. (“Mi mujer me ha dejado”)
  • El segundo elemento son los pensamientos, lo mental: creencias, juicios, opiniones… Es puramente cerebral, cognitivo, nuestros valores. (“Creo que no valgo la pena”, “Soy un desgraciado”, “No puedo vivir en pareja”…)
  • Los sentimientos, son pensamientos disfrazados de emociones, o emociones pasadas por la mente (“me siento culpable por no haber hecho más por ella”, “me siento abandonado, confuso, desesperado…”) En los sentimientos, el cuerpo no participa: Uno puede decir que tiene mucha rabia, si no lo siente en el cuerpo, es una construcción mental. Si la siente en un lugar concreto del cuerpo es una emoción.
  • Las emociones: ahora si son emociones que se sienten con el cuerpo y son 5: miedo, cólera, tristeza, alegría, amor. A partir de aquí empezamos a entrar en un terreno interesante para el trabajo de biodescodificación porque mientras nos quedemos en el mental no vamos a poder biodescodificar nada.
  • La sensación física, que es la expresión emocional de la emoción, es algo que se siente en el cuerpo (“se me cierra el corazón”, “tengo un nudo en el estómago”, “siento frio”) Es algo involuntario e incontrolable que podemos situar de manera precisa en el cuerpo cuando conectamos con la emoción.
  • Y por último el resentir, que es una frase muy especial, algo que nunca hemos dicho que viene del cuerpo, es la huella biológica de una necesidad no satisfecha y que emerge desde lo más íntimo de nuestra esencia. (“tengo miedo de no ser amado de nuevo” o “odio a mi mujer” o “no soy nadie sin ella”) Cuando estamos en el resentir estamos más vulnerables, porque allí somos realmente nosotros mismos y no podemos hacer trampas.

Cuando pronunciamos las palabras del resentir, algo en el cuerpo se transforma, se libera, la sensación ya no puede ser la misma y contiene la clave de la curación.

Encontrar el resentir es encontrar un tesoro.

Una mujer llega a la consulta por un cáncer de ovarios que le diagnosticaron hace 3 años. Al empezar a investigar que había pasado hace 3 años en relación a su hijo (que es uno de los conflictos relacionados con la mama izquierda en mujeres diestras) dice que hace 3 años su hijo se casó, que la boda fue muy bien, que había muchos invitados… (actos) que es normal casarse con 24 años, que era un día muy importante para ella (pensamientos) que se sentía orgullosa de su hijo, que es normal que una madre se sienta contenta cuando ven a sus hijos felices,(sentimiento) pero que en el fondo se sentía triste (emoción), que tenia una sensación de vacío al ver que su hijo ya no estaba en casa (sensación física) y había un silencio como si algo se hubiera muerto, “si, siento como si lo hubiera perdido, como si hubiera muerto, pero no lo puedo decir, no tengo derecho a sentir esto porque él está feliz”.